Saluda
Hace casi cien años la Universidad de Zaragoza puso en marcha los Cursos de Verano de Jaca con la idea de acercar mundo académico y sociedad civil, de llevar el conocimiento fuera de las aulas, y de proyectar el espacio universitario hacia el exterior. Esta iniciativa se materializó, bajo el Rectorado de Ricardo Royo Villanova y mediante el impulso de Domingo Miral, desde julio de 1927 en el recién inaugurado Teatro de la Unión Jaquesa. Sus actividades se trasladaron poco después a la actual Residencia Universitaria, inaugurada en 1929. Durante muchas décadas estuvieron integrados por Cursos de Español como actividad principal, y hoy día los más antiguos de España, acompañados de conferencias, conciertos y cursos de diversas materias humanísticas y científicas.
Desde entonces, solo cuatro ediciones, las de 1937, 1938, 1939 y 1940, quedaron interrumpidas a causa de la guerra civil, lo que hace de esta edición de 2026 la nonagésimo sexta, en el umbral del centenario que celebraremos el año que viene.
Desde el año 2000, los Cursos de Verano de Jaca, están integrados por los Cursos de Español como Lengua Extranjera y los Cursos Extraordinarios. Lo que en principio solo ocupó el periodo estival se extendió a lo largo de todo el año. Además, durante las últimas décadas, se dedicaron especiales esfuerzos para vertebrar el territorio aragonés. En 2026, son veintiuna las sedes que acogen estos cursos con entusiasmo: Aínsa, Alagón, Ansó, Binéfar, Calatayud, Cariñena, Ejea de los Caballeros, Grañén, Huesca, Jaca, La Alfranca-Pastriz, La Puebla de Alfindén, Loarre, Monzón, San Martín de la Virgen del Moncayo, San Mateo de Gállego, Sieso de Jaca, Tarazona, Valtorres y Zaragoza. En todas ellas se viven los Cursos Extraordinarios, seña de identidad de la Universidad de Zaragoza, en un ambiente de convivencia que va mucho más allá de lo académico.
Los Cursos Extraordinarios se configuran como un foro de aprendizajes diversos, con tiempo para pensar, debatir y descubrir, donde se reúnen personas de todos los ámbitos del saber compartiendo temas que importan, que inspiran y que nos ayudan a comprender mejor la sociedad en que vivimos y el mundo que habitamos. Los cursos son, además, una forma de transmitir a la sociedad parte de lo que la universidad genera y, al mismo tiempo, de nutrirse de lo que ella demanda y propone.
A lo largo de estos cien años de historia han pasado, primero por Jaca y después por todas las sedes, cientos de profesores y profesoras, de personas expertas en saberes científicos y humanísticos que han deseado transmitir e intercambiar conocimiento con otras personas interesadas en compartir o aprender, lo cual ha hecho de cada edición una experiencia única e irrepetible. Este intercambio ha ido dejando huellas en quienes han participado, así como en la creciente atención de la opinión pública y los medios de comunicación. Hoy, además, contamos con la caja de herramientas tecnológicas que apoya y potencia este gran proyecto: cursos en línea, formatos híbridos y difusión a través de redes y plataformas digitales.
Esta edición de 2026, sigue el espíritu de aquel 1927 que apostó por una universidad extramuros, atenta a las mejores tradiciones de extensión de la cultura y el conocimiento. Y lo hace con temas relevantes, con calidad académica, buscando aportar valor y generar impacto social, tanto con nuevas propuestas como con las ya consolidadas y acreditadas de ediciones anteriores. Los cursos están destinados y abiertos a todos los perfiles: para el estudiantado suponen una oportunidad para complementar su formación y obtener créditos ECTS, pero también están pensados para profesionales y para quienes simplemente quieran seguir aprendiendo o deseen vivir una experiencia enriquecedora.
La Universidad de Zaragoza y la Delegación Rectoral para sus Cursos Extraordinarios manifestamos nuestro agradecimiento a todas las personas e instituciones que los hacen posibles cada año. No es casual que esta edición, en el umbral de nuestro centenario, esté impulsada por un equipo eminentemente femenino y liderada por una rectora al frente de la universidad: es también una forma de seguir escribiendo una historia que siempre ha mirado hacia adelante. Sin la implicación de quienes nos acompañan, dentro y fuera de los muros Unizar, estos cursos no serían lo que son: un puente entre universidad y sociedad, más necesario que nunca.
Atentamente,
Begoña Pérez Calle
Delegada de la Rectora para Cursos Extraordinarios